Martes, Septiembre 28, 2021
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Con motivo del 75º aniversario de la Cofradía de la Pasión del Señor se ha confeccionado un hábito nuevo para Nuestro Padre Jesús de la Pasión.

El hábito ha sido elaborado por las MM. Carmelitas de Alcalá de Henares, está confeccionado en terciopelo morado y bordado en hilo de oro con tres tonos diferentes. El diseño quiere conjugar la innovación y la continuidad con el espíritu fundacional de la Cofradía. Por un lado, este nuevo hábito no cuenta con tantos bordados como los anteriores que visten la imagen, recordando así la austeridad y sobriedad característica de la Cofradía, y por otro lado busca continuar proyectando fielmente la Pasión de Cristo. Todo ello ha quedado bellamente reflejado en los diferentes motivos que conforman el bordado, pues representan los mismos instrumentos de la Pasión de Cristo que podemos hallar en el trono de Ntro. Padre Jesús de la Pasión.

En la parte delantera, el motivo central es el monograma del nombre de Jesucristo (JHS) significando lo fundamental de la Cofradía durante estos 75 años: Cristo mismo, piedra angular. En él está resumida toda la cristología, Jesucristo siendo Dios se hace hombre para traer al mundo la salvación. Por lo tanto, descubrimos en este monograma lo fundamental de nuestra fe: Jesucristo, Dios y hombre verdadero, salvador de todo el género humano. De esta manera hay una unidad con el hábito regalado en el año 1990 por la hermana de esta Cofradía Dª Carmen Barriopedro, pues también tiene en el centro este mismo motivo. Debajo de este monograma aparece el Cáliz y la Sagrada Forma, la Eucaristía. Es el mismo que aparece en el trono del Cristo, en una de las esquinas. El situarlo en el centro, y debajo del monograma JHS, refleja la centralidad de la Eucaristía en la vida del cofrade, recordando la importancia de la comunión general a la que todos los hermanos estamos llamados a participar el Jueves Santo, ya que, como nos recuerda el Concilio Vaticano II, la Eucaristía es “la fuente y culmen de la vida cristiana”, de donde brota y nace la caridad y la verdadera hermandad.

Desde el motivo de la Eucaristía nacen para los dos lados diferentes adornos o cenefas que ensalzan los otros cuatro motivos en los que se reflejan los instrumentos de la Pasión de Nuestro Señor, siendo los mismos motivos que aparecen en los laterales del trono. Por un lado se encuentra el martillo, las tenazas y los dados con los que se echaron a suertes la túnica, y en un segundo lugar está la escalera, la lanza y la caña con la esponja. En la parte de atrás, se encuentra el gallo y la columna donde fue atado el Señor; Y por último, la corona de espinas y los clavos. La parte trasera se ve coronada por la Cruz de Santiago, que hace referencia a nuestra Sede Canónica.

En las mangas y el cuello, junto con las diferentes cenefas descubrimos una puntilla dorada realizada por una hermana de la Cofradía y antigua cargadora de Nuestra Sra. de la Piedad, imagen adquirida por la Cofradía en el año 1959. Así queremos simbolizar esa presencia materna, discreta y permanente de la Virgen María en la vida de Nuestro Señor, y también unirnos a la celebración del 25º aniversario de la salida en procesión a hombros portada por las cargadoras.

Que al contemplar este majestuoso hábito podamos decir, como San Ignacio de Loyola: “Ad Maiorem Dei Gloriam” (para mayor gloria de Dios) y, de tal forma, descubramos que es por medio de la oración, los sacramentos y la caridad fraterna por donde nos acercamos a la morada celestial.